Quiénes Somos / Rectoría

Eliana Guzman rectora Instituto de Humanidades Luis Campino(entrevista Anuario 2016)

Eliana Marcela Guzmán Tapia, Rectora del Instituto:

“La formación integral de los niños y jóvenes es una responsabilidad compartida entre colegio y familia”

En su segundo año de gestión, nuestra Rectora conversa sobre los logros y desafíos en los ámbitos académico y organizacional.

¿Qué aspectos destaca respecto a lo realizado en 2016?

Enfrentemos grandes desafíos. Destaco la buena comunicación basada en el respeto mutuo y el trabajo en equipo.

En términos curriculares, buscamos remediales oportunos y concretos para fortalecer el aprendizaje. Además, intencionamos un mayor apoyo a los alumnos en el área vocacional, junto con reforzar las áreas que requerían mayor atención.

Se consiguieron valiosos logros en ciencias, matemáticas y en el deporte. La solidaridad se vivió más que nunca en las actividades pastorales. Tuvimos un importante número de jóvenes que realizaron su Confirmación y de niños que recibieron su Primera Comunión.

Es grato sentir el entusiasmo, alegría y apoyo de quienes participan en Misiones y en los campamentos del Grupo Scout.

Agradecemos la presencia y respaldo permanente de la Asociación de Padres y Apoderados en la vida de nuestro Instituto.

A su juicio. ¿Cuál es el rol que les compete a los padres?

Estoy convencida que la formación integral de los niños y jóvenes es una responsabilidad compartida entre colegio y familia. Cuando el colegio les pide a los apoderados su apoyo y consideración, sobre todo en factores disciplinarios, lo que solicita es que adhieran al Proyecto Educativo.

Esperamos un apoderado presente, comprometido en el desarrollo de su hijo e hija y que participe en las actividades del Instituto. Que su opinión sea un aporte altamente constructivo. Que se deje guiar por la opinión que los profesores puedan darle en relación a un desarrollo más armonioso de nuestros educandos.

¿En qué pie continúan sus desafíos como Rectora?

Los estudiantes, desde Pre Kínder a 4° medio, son nuestra principal preocupación. Queremos que tengan un buen trato, que se les respete su individualidad y su integridad, como seres únicos y exclusivos. Debemos tratarlos bien, con infinito respeto. No por alguna torpeza de nosotros los adultos, llegar a provocarles tristezas en su alma.

Mi liderazgo es franco, claro, dialogante, coherente y directo. Todas las personas que acá trabajan deben estar comprometidas con el Proyecto Educativo, con la misión y con la visión del Instituto. Ser personas que crean férreamente en los valores que sustentan la organización. En esta tarea “todos educamos”.

Desde mi cargo, busco fortalecer el área académica. Armando equipos que detecten, evalúen y analicen las debilidades, para buscar soluciones pertinentes, el perfeccionamiento necesario y fortalecer la entrega de una mejor educación.

¿Qué lecciones aprendidas dejó este año?

Que el colegio debe ser siempre coherente con su Proyecto Educativo. Esto es lo que somos, es lo que hacemos y en esta línea trabajamos.

Los hijos no se educan solos, por lo tanto, la familia es el primer centro educativo, es el lugar privilegiado para educar. Son los primeros formadores. Amorosos, responsables y presentes.

¿Cuáles son los desafíos para el año 2017?
Es dejar al Instituto transitando por rutas claras, con objetivos definidos, metas cumplidas. Atendiendo las necesidades e inquietudes de los alumnos. Fortaleciendo las áreas pedagógicas, deportivas, científicas y artísticas. En general, todo lo que engloba los intereses de los alumnos y que favorezcan su liderazgo y creatividad.

¿Cómo ve al Instituto en el largo plazo?

Como un colegio moderno, con mucho prestigio y potenciando el deporte, las ciencias y el arte.

Hay que trabajar mucho para no perder nuestro carisma de colegio de Iglesia perteneciente al Arzobispado de Santiago. Tenemos la labor de evangelizar y de nutrir los corazones de nuestros jóvenes en el amor a Dios y en la cultura del amor y del buen trato.