Quiénes Somos / Rectoría

Eliana Guzman rectora Instituto de Humanidades Luis CampinoEliana Marcela Guzmán Tapia, Rectora:

“Mi continuidad al mando del Instituto es fruto del trabajo y del compromiso que, unidos, realizamos todos los actores de nuestra comunidad educativa”

¿Cuál es su evaluación como Rectora en su primer periodo?

Señalar que siento una enorme responsabilidad de liderar esta institución que cuenta con 117 años de prestigio y tradición.
El colegio que recibí estaba en buen pie, tanto en lo organizacional como en lo administrativo. A la fecha, esa condición se ha mantenido y fortalecido.
Cada año existe un gran de interés por postular al Instituto. La matrícula actual supera los 1.400 estudiantes. Más allá de las cifras, existe el convencimiento, tanto interna como externamente, que el nuestro es un buen colegio.

¿Qué líneas de acción se destacan en los últimos años?

Son variadas. En lo académico, existe un fortalecimiento de la calidad de lo que el educador enseña en clases. El objetivo es considerar las inteligencias múltiples de los alumnos, que aprendan más y mejor, apropiándose de nuevas herramientas y haciéndonos cargo de quienes requieren una educación diferenciada.
En otras áreas, hemos entregado un mayor apoyo a los estudiantes para orientarlos en su vocación. Se ha implementado el programa Todos Por El Buen Trato, un plan transversal en la organización que apunta a la sana convivencia escolar, con un enorme compromiso de los padres.
Pastoral se ha manifestado de manera entusiasta y alegre. Sumando la participación de apoderados y estudiantes en actividades como: misiones, primera comunión, confirmación, cena de la solidaridad, delegados de pastoral, sembradores del amor, proyectos solidarios, entre otros.
Destaco los logros en las ciencias y en el deporte. Una muestra concreta de la manifiesta integralidad de los alumnos.
Mejoramos los flujos de comunicación internos y externos y hemos cimentados las bases para proyectarnos en lo digital. En este último punto, se ha invertido en infraestructura y en equipos, los que están y estarán al servicio de estudiantes y docentes.

¿Cómo proyecta su próximo periodo en Rectoría?

Más allá del cargo, uno está al servicio de la institución. Esta es una gran responsabilidad en el corto, mediano y largo plazo. Mi continuidad al mando del Instituto es fruto del trabajo y del compromiso que, unidos, realizamos todos los funcionarios del colegio, el Equipo Directivo, estudiantes, la Fundación y la Asociación de Padres y Apoderados.
Es importante atender las necesidades e inquietudes de la comunidad educativa y dar cumplimiento a lo que, como colegio católico, se nos solicita desde el Arzobispado de Santiago. En este último punto, estamos en sintonía con el resto de instituciones educacionales de la Iglesia.
Tenemos un futuro desafiante. El Proyecto Educativo 2014-2020 es claro en señalar lo que somos y lo que queremos. Es nuestro mapa de navegación.
Mi periodo finaliza, justamente, en 2020 y es necesario, para la próxima década, elaborar un nuevo documento que se haga cargo del Instituto que queremos construir, teniendo presentes los valores, la calidad en educación, la Iglesia Católica y la sociedad, que siempre está en constante cambio.

¿Cuál es el rol que cumplen padres y apoderados en el proceso de formación de sus hijos?

La educación de los alumnos es una responsabilidad compartida, entre colegio y familia. Siempre he manifestado que ambas partes deben estar de acuerdo en el proceso de formación.
Los hijos son nuestro gran tesoro. Debemos velar por su integralidad, que crezcan seguros, confiados y congraciados consigo mismos. Que disfruten lo que la vida les ofrece, para que en el futuro sean felices y aporten al país y a la humanidad.
Esperamos, y esto lo he reiterado en muchas oportunidades, que el apoderado esté presente y comprometido en el desarrollo de su hijo e hija.
Aprovecho, y reitero, mis agradecimientos por el respaldo permanente de la Asociación de Padres de Familia en la vida de nuestro Instituto.

¿Cómo espera que influya la visita a Chile del Papa Francisco en la comunidad educativa?
El colegio se preparó responsablemente para la visita del Papa. Contamos con más de 50 voluntarios, entre alumnos, ex alumnos, apoderados y educadores, quienes asistieron a las jornadas de capacitación de la Iglesia de Santiago.
Esperamos que la experiencia de ellos y el mensaje del Papa Francisco se proyecten en el estudiantado. El Sumo Pontífice tiene una positiva sintonía con los jóvenes. Estoy segura que los conceptos por una mejor sociedad y el respeto a nuestra “Casa Común” estarán presentes este y los próximos años.