
Tras jornadas marcadas por la fe, el servicio y la vida comunitaria, los 76 Jóvenes misioneros de nuestro Instituto concluyeron con éxito la primera experiencia de Misiones en la localidad de Rosario. La actividad, que centro sus actividades en el colegio Manuel Francisco Correa, involucró a diversas comunidades locales y dejó un balance de profunda espiritualidad con un fuerte vínculo con los vecinos del sector.
Un recorrido de fe y creatividad
Las actividades finales comenzaron el pasado viernes 09 de enero con un solemne Vía Crucis en la comunidad de Esmeralda. La instancia contó con el acompañamiento del Padre José Agustín y del próximo Rector, Ismael Guerra. Cada estación fue preparada por los jóvenes, quienes destacaron por su “creatividad evangélica” al proponer momentos de reflexión que conmovieron a los asistentes.
El sábado 10, las comunidades tuvieron sus últimos encuentros locales, preparando el terreno para lo que sería el gran hito del fin de semana.
Caravana y Eucaristía al aire libre
El domingo 11por la tarde, los misioneros vivieron una experiencia inédita: la Caravana Misionera. Con carros alegóricos preparados por cada comunidad, el recorrido inició en Rosario y se extendió hasta Naicura, llenando las calles de color y esperanza.
La jornada culminó con una Misa al aire libre en Delirio, presidida por el Padre Párroco Robinson Piña y el Padre José Agustín. Fue una Eucaristía caracterizada por la alegría y la acción de gracias por los frutos cosechados durante estos días de misión.
Despedida de los IV Medios y agradecimientos
El cierre oficial se llevó a cabo el lunes. Tras las labores de limpieza y orden de la colegio Manuel Francisco Correa, que sirvió como centro de operaciones, se realizó un emotivo momento de cierre por comunidades.
Un punto especialmente significativo fue la despedida de los estudiantes de IV medios 2025. Los jóvenes que finalizan su etapa escolar fueron homenajeados por su entrega y compromiso en lo que fue su última misión como alumnos regulares del colegio.
“Ponemos en manos del Señor Jesús lo sembrado, para que lo multiplique y fructifique en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario”, expresaron los organizadores.
La coordinación del evento extendió un especial agradecimiento a: Los educadores que acompañaron el proceso, la dirección del Instituto, la Asociación de Padres y a toda la comunidad local por la acogida.