
Con el objetivo de asegurar una transición fluida y positiva, los estudiantes de Kínder participaron recientemente en una serie de actividades de articulación diseñadas para familiarizarlos con el entorno y las rutinas de 1° básico que tendrán a contar de 2026.
La articulación entre la educación preescolar y básica es un proceso que se extiende durante todo el año, utilizando metodologías y materiales que preparan a los niños para las exigencias de Primero Básico. Esta fase temprana se centra en desarrollar aprendizajes previos fundamentales, como la autonomía y el apresto en grafomotricidad.
Sin embargo, durante la última etapa del año escolar, se intensifican las actividades específicas, permitiendo a los estudiantes visitar y experimentar de cerca los espacios propios de Enseñanza Básica. Esto les permite transitar a 1° básico de manera amigable y cercana.
Beneficios Clave: Adaptación Paulatina y Cercana
El principal beneficio para los estudiantes de Kínder es la posibilidad de tener experiencias previas y de acercamiento a los espacios que frecuentarán en el próximo nivel, facilitando así una adaptación paulatina.


Estas visitas se realizan en compañía de su educadora y compañeros, y son recibidos por el personal clave del colegio: bibliotecarias, profesoras, encargado de laboratorio, entre otros. Este contacto directo ayuda a desmitificar los nuevos espacios y a ponerle un rostro amigable al personal de apoyo.
Las actividades programadas cubrieron diferentes áreas de la vida escolar:
Colación en el Casino: Experimentaron la rutina de la colación en el casino escolar.
Recreo Compartido: Los niños disfrutaron de un recreo en elPatio de las Araucarias, compartiendo el espacio con los estudiantes de 1° básico.
Recorrido por el Colegio: Una visita guiada por las principales áreas.
Intercambio Intergeneracional: Visita a la biblioteca para un cuentacuentos especial con estudiantes de III medio.
Integración en Salas de Clase: Compartieron una actividad en conjunto con los estudiantes de las salas de 1° básico.


La Importancia Emocional de la Anticipación
Desde el punto de vista emocional, esta articulación es de suma importancia. El paso a 1° básico implica un cambio significativo en la rutina, los horarios, la infraestructura y los desafíos académicos.
Estas actividades tienen el valor de anticipar a los estudiantes y prepararlos de una manera positiva a enfrentar dichos cambios y a vivirlos como parte de su proceso de desarrollo y crecimiento.