La tarde de este miércoles 22 de julio, estudiantes y apoderados de nuestro Instituto recibieron el sacramento de la Confirmación, un compromiso ante Dios y a la Iglesia, teniendo como misión de vida; amar y servir en el orar y el obrar. La ceremonia contó con la presencia de Monseñor Alberto Lorenzelli, los sacerdotes José Agustín Tapia, Andrés Moro y Rafael Vicuña, junto a invitados de Carlo Acutis Red Educacional, equipos directivos, apoderados, más familiares de los confirmados y confirmadas.
“Y quedaron todos llenos del Espíritu Santo”. Por medio de estas palabras tomadas del capítulo 2 de los Hechos de Los Apóstoles que narra la noche de Pentecostés, hacemos una reflexión acerca de esta hermosa tarde en la que 63 jóvenes y 7 apoderados confirmaron su fe y recibieron el Espíritu Santo en sus vidas, mentes y corazones, para anunciar a Dios y la buena noticia al mundo, siendo testigos de su amor y su misericordia en medio de ellos.
La ceremonia de confirmación fue presidida por Monseñor Alberto Lorenzelli, quien reflexionó acerca de la importancia que tienen los jóvenes en el servicio de Jesús a través de su cotidiano y en el mundo, siendo todos parte de una constelación, donde iluminamos el alma de aquellos hermanos que no conocen a Dios o están alejados de su camino. Así, tomando palabras de San Carlo Acutis, Monseñor invitó a los nuevos confirmados a ser únicos, a dejarse iluminar, pero también compartir esa luz a otros, para vencer el mal que existe en el mundo y las divisiones que nos enfrentan y separan.
La Eucaristía finalizó con palabras de nuestro Rector, don Ismael Guerra Saintard, quien felicitó a los estudiantes y apoderados confirmados, incentivándolos a seguir el camino de Jesús en su formación y vida, cumpliendo a cabalidad con nuestro espíritu Institutano que nos caracteriza y permite con orgullo ser un lugar en el que hacemos vida el evangelio de Cristo a través de celebraciones, sacramentos, misas diarias, actividades de participación comunitaria, misiones y campañas solidarias.
“La confirmación no es solamente decir si a Jesús en nuestras vidas, es un compromiso diario que nos impulsa a ser discípulos misioneros, capaces de transformar la sociedad” //.
