Este lunes 28 de septiembre, nos reunimos como Familia Institutana para dar gracias a Dios por un año más de vida, formando líderes cristianos en excelencia académica e integridad valórica. A través de la celebración de la eucaristía presidida por Monseñor Alberto Lorenzelli, obispo auxiliar de Santiago, volvimos a asumir el compromiso de educar bajo la mirada de Jesús a nuestros niños y jóvenes, quienes han sido y continuarán inspirándonos a enseñar con amor, compromiso y responsabilidad, que es el camino para alcanzar nuestras metas con excelencia.
Como cada año, este lunes 28 de septiembre, dimos inicio a la Semana de Aniversario, fecha en que nuestro Instituto de Humanidades Luis Campino celebra 126 años de vida. Inicialmente, nuestra eucaristía de acción de gracias, nos reunió como Familia Institutana, junto a representantes de Carlo Acutis Red Educacional, rectores de los colegios: Sagrados Corazones de Alameda, Seminario Pontificio Menor y Notre Dame, además de miembros de la Delegación para la Educación y Cultura de la Arquidiócesis de Santiago, miembros del Consejo Municipal, funcionarios, delegados pastorales, apoderados e invitados especiales.
La Santa Misa se realiza en la fiesta de San Rafael, Gabriel y Miguel Arcángeles, siendo San Rafael, patrono de nuestro Instituto desde sus inicios en 1899, donde don Mariano Casanova, arzobispo de Santiago, asumió el desafío de crear un colegio que promoviera la recta enseñanza y educación de estudiantes en el amor a la Iglesia, patria, virtud y a la práctica de la solidaridad. Actualmente, llevando 126 años, nos enorgullece la solidez con la que hemos avanzado en cambios sociales, políticos, económicos y tecnológicos, pero siempre en torno al altar como centro del compromiso pastoral y educativo, poniendo nuestras necesidades como educadores en la intercesión de San Rafael.
La eucaristía fue oficiada por Monseñor Alberto Lorenzelli, obispo auxiliar de Santiago, quien, durante la homilía, reflexionó acerca de la importancia que tiene la enseñanza en el valor y responsabilidad de los formadores, porque “educar es mucho más que transmitir conocimientos, es acompañar, formar el corazón, despertar preguntas, abrir horizontes y ayudar a cada niño y joven a descubrir el sentido de su vida. Por eso un aniversario como este, nos invita a hacer cosas muy simples, pero muy profundas: nos invita a hacer memoria, dar gracias y mirar hacia adelante con esperanza”. Con estas palabras, Monseñor insistió en las huellas que dejan los profesores y profesoras en la vida de los estudiantes, siendo sembradores de un futuro que, quizás no podrán ver, pero en el que fueron parte fundamental para el crecimiento y desarrollo profesional y valórico de cientos y miles de personas que han pasado por el Instituto y que hoy, reconocemos en el mundo político, legislativo, económico, científico, entre tantas otras áreas, donde hay ex alumnos que con seguridad, recuerdan a sus profesores y aquellas cosas que son parte del sello de nuestro colegio y que trasciende generaciones.
En el transcurso de la Santa Misa, se presentaron como ofrendas distintas ofrendas, las que simbolizan el compromiso solidario de las campañas que se realizan durante el año en nuestro Instituto y que apoyan a distintas causas y hogares, también un retrato de Monseñor Enrique Alvear, exalumno y conocido como el “obispo de los pobres”, quien se encuentra en proceso de beatificación. Por otro lado, la imagen de San Rafel, patrono y cuadro de San Carlo Acutis, modelo de juventud y misión del que somos parte como Red de la Arquidiócesis de Santiago, que lleva su nombre.
Durante la acción de gracias, Sandra Urrutia, Gerente General de Carlo Acutis Red Educacional, compartió una reflexión acerca del sentido de Familia que tiene nuestro Instituto, siendo un espacio en el que muchas personas que pasaron por sus salas de clases, siguen ligadas de una u otra manera a la comunidad, formando a sus hijos, compartiendo en las misas comunitarias, campañas solidarias, entre tantas otras actividades.
Para finalizar, La gerente general invitó a nuestro Rector Ismael Guerra Saintard, el padre José Agustín Tapia, capellán, Marcelo Sáenz- Correa, presidente de la Asociación de Padres de Familia, Consuelo Álvarez, presidenta del Centro de Alumnos y la Catalina López, presidenta del Sindicato del Instituto, a realizar una promesa y compromiso con la formación integral, el acompañamiento espiritual y valórico, compromiso de apoderados en la enseñanza compartida y sentido de familiaridad en el colegio, ejemplo y disposición para la vida en comunidad junto a los compañeros y compañeras, más la preocupación hacia nuestros funcionarios y funcionarias, quienes cumplen un rol esencial en cada una de sus funciones, que permite al Instituto mantenerse día a día en la enseñanza y cuidado de niños y jóvenes.
Agradecemos como Familia Institutana, a todos nuestros apoderados, estudiantes y funcionarios que nos acompañaron en este hermoso día, demostrando su compromiso y responsabilidad, que nos permite alcanzar las metas con excelencia.
