
El proyecto solidario del 5° básico C surgió como una inquietud de los apoderados de querer apoyar a una escuela en situación vulnerable y que esta ayuda fuese sostenible durante los próximos años, explicó la apoderada delegada de Pastoral Karen Astudillo.
Las familias aportaron durante todo el año, a través de las cuotas mensuales, los recursos para financiar este proyecto solidario. Además, se solicitaron aportes en útiles escolares y material didáctico.
Munai-Ki, fue el espacio educativo elegido para el proyecto. El lugar, ubicado en Recoleta, funciona bajo la metodología Lefebre Lever, definida como una escuela libre y feliz. Este establecimiento funciona dentro de una sede social que les facilita el espacio para funcionar a través de tres salas.
En la visita realizada por apoderados, se entregó mercadería no perecible para ayudar con alimentos a niños y a sus familias. Estos alimentos también les servirán para la preparación de platos con los cuales generan recursos para la Escuela.